El finde largo de Octubre estuvimos recorriendo el Valle de Uco y Lujan de Cuyo en Mendoza. Durante esa visita aprovechamos para conocer varias bodegas de la zona entre las cuales se encontraba la Bodega Salentein.

La misma es una de las bodegas más visitadas (y famosas) de la región principalmente por la infraestructura que ofrece al visitante y viajero.

Tuvimos que reservar el tour a la bodega con anticipación (como lo requieren la mayoría de las bodegas) via email a reservas.killka@mp-wines.com.

El tour grupal consistía en una visita guiada a la Bodega en un grupo de hasta 20 personas y el valor del mismo fue de AR$300 por persona que incluyó la degustación de 2 vinos Salentein Reserva y 1 vino Númina y el acceso a Galería de arte que hay allí. El tour completo dura aproximadamente 1:15hs y les recomiendo que lleguen al menos 15 minutos antes del horario reservado para poder anunciarse y pagar por el tour (el mismo se puede abonar en efectivo o con tarjetas de crédito o debito).

Ya tan solo llegar al lugar nos dejó boquiabiertos con su impresionante arquitectura, y las hermosas esculturas en la galería de la entrada. Nosotros antes de comenzar el tour almorzamos en el restaurante del lugar (para el cual también reservamos con anticipación via email) sobre el cual contaré más detalles en otro post.

Finalizado el almuerzo nos presentamos en la recepción y nos dieron un cartel identificatorio, para luego esperar a la que sería nuestra guia durante del recorrido. Aproveché el tiempo para tomar fotos  del hall principal del edificio y las obras de arte que estaba allí expuestas.

Una vez con nuestra guia, nos dirigimos a una pequeña sala de microcine en donde se exhibia una pequeña pelicula contando un poco el origen e historia del vino y de la Bodega Salentein.

Finalizado el mismo, fue el turno de ir hacia la bodega propiamente dicha no sin antes cruzar por sus hermosos viñedos, en donde aproveché para tomar unas fotos de unos paisajes magníficos.

Llegados a la bodega, la guia nos comenzó a explicar un poco sobre el proceso de producción del vino en general y de las diferentes variedades o cepas en particular de esta Bodega en donde pudimos observar los tanques de fermentación de las mismas.

Luego, nos dirigimos hacia el subsuelo en donde se encuentra la espectacular cava con las barricas de roble en donde quedan guardados los vinos hasta su punto optimo antes de ser embotellados.

Lo que más nos sorprendió del lugar fue el estilo arquitectónico tan majestuoso y el habernos encontrado con un piano en el medio de la cava. Y es que según nos contaron, el lugar fue diseñado con formato de Iglesia o Panteón para imitar a una Catedral (la Catedral del vino en este caso). Para los que sean fanáticos de la serie de Game of Thrones la comparación con la construcción del Septo de Baelor en Kings Landing será inevitable. 😛

El motivo del piano según nos comentaron es que a los dueños de la bodega les gusta mucho la música clásica, con lo cual suelen ofrecer conciertos gratuitos dentro de la cava que tiene una capacidad de 150 personas. Si están de visita para las Pascuas o la fiesta de la vendimia podrán tener la suerte de presenciar alguno de los conciertos. Eso si, reserven con mucha anticipación, ya que es el evento más demando de la Bodega y se suelen agotar instantáneamente los lugares.

Otro de los detalles que nos llamó la atención fue la Rosa de los Vientos pintada sobre el suelo, en donde se marcan los 4 puntos cardinales que representa la relación de la Bodega con el resto del mundo. Un guiño también a otra de las pasiones de los dueños de la misma, que es la navegación.

Terminado el tour por la cava, nos dirigimos hacia una de las impresionantes salas de degustación que ya estaba preparada con los vinos que ibamos a degustar en sus respectivos decanters y copas.

La guia nos iba explicando los detalles de cada uno de los vinos que ibamos probando e incluso nos hizo el comentario que habiamos tenido suerte ya que en nuestro grupo nos tocó degustar el vino más famoso que ellos tienen que es el Primus.

El mismo fue uno de los elegidos por la Reina Maxima de Holanda (de origen argentino) para su casamiento con el Rey Guillermo Alejandro. Y es que la elección por vinos argentinos de esta bodega para tal evento resultó casi inevitable ya que sus dueños son holandeses.

Finalizada la degustación, volvimos al hall principal donde habiamos comenzado el tour e hicimos algunas compritas en el Shop que tienen allí instalado, para luego dirigirnos hacia la galería de arte de la cual contaré un poco más en otro post.

Si van a Mendoza sin lugar a dudas este es un must see de los tours de bodegas. Si no les gusta beber vino, al menos vayan a conocer el lugar que es increíble. Arte, Naturaleza y arquitectura espectaculares todo en armonica sintonia en un mismo lugar.

XOXO,

Emilia