El fin de semana recibí muchas consultas de amigos y familiares por una “noticia” que salió en el diario Clarin el sábado por la tarde y que titulaba lo siguiente:

titular clarin

Aparentemente y según esta nota de dudosa calidad periodística, en un vuelo de Delta desde Seattle hacia Pekín, un hombre intentó abrir la puerta del avión en pleno vuelo y fue detenido por la tripulación de abordo y los pasajeros.

La mayoría me preguntaba si era posible abrir la puerta de un avión en pleno vuelo de forma tan fácil. Mi primer respuesta instintiva fue pensar que esto era imposible y considerando las notas tan vergonzosas de los últimos años de los medios de comunicación en materia de turismo y aeronáutica me llevó a imaginar que esta era una nota más amarillista del montón.

Ya arrancamos mal con la nota cuando en la misma mencionan que el vuelo se realizaba en un Boeing 737, cuando todos sabemos que una aeronave como esta no cuenta con la autonomía de vuelo suficiente para realizar esta ruta.

clarin

Y para corroborarlo, me fui a google flights y lo que encontré (NO) los sorprenderá: El vuelo se realiza en un 767… Pero obvio para los periodistas todos los Boeing son iguales, no?

delta

Sin embargo, me pareció adecuado investigar un poco sobre el tema de la puerta en pleno vuelo, para calmar los miedos que provoca en cada uno las pequeñas Doñas Rosas que todos llevamos dentro y publicarlo en el blog para calmar a la multitud.

Tal como se podrán imaginar la conclusión de este investigación fue que NO, de ninguna manera puede abrirse la puerta de un avión en pleno vuelo, y la explicación del porqué es simple: La Presión atmosférica que empuja contra la puerta.

En este articulo de este blog americano muy bueno llamado Ask the Pilot se explica de forma detallada como funciona la física de este sistema y lo traduzco debajo para puedan leerlo quienes no dominen el idioma inglés:

“Tu NO puedes – repito, NO puedes – abrir las puertas o las salidas de emergencia de un avión en pleno vuelo. No puedes abrirlas por la simple razón de que la presión de la cabina no te lo permitiría. Piensa en una puerta de un avión como un tapón de la bañera, fijada en su lugar solo por la presión del interior. Casi todas las salidas de los aviones se abren hacia adentro. Algunas se retraen hacia arriba en sentido al techo, otras se mueven hacia afuera pero se abren hacia adentro primero, y ni siquiera el hombre más musculoso del mundo podría doblegar la fuerza que las mantiene cerradas. En una típica altitud de crucero hay hasta 3,6 kgs de presión que empuja contra cada 2,5 centímetros cuadrados del interior del fuselaje. Eso sería más de 500 kgs contra cada 31 centímetros cuadrados de puerta. Incluso a baja altitud, cuando los niveles de presión de la cabina son mucho menores, un mero 2 psi de diferencia es mucho más de lo que una persona puede mover (incluso luego de haber bebido 6 tazas de café y con el agravante de haberse sentado al lado de un bebé llorando todo el viaje). Las puertas se mantienen además sujetas por una serie de pestillos eléctricos y / o mecánicos.

Asíque, mientras que yo no lo recomendaría, y a menos que disfrutes de ser golpeado y sujetado por pasajeros en estado de pánico, una persona podría sentarse todo el día luchando por abrir la puerta del avión y sujetando la manija sin lograr nunca poder abrirla. La puerta simplemente NO se va a abrir, aunque seguramente recibiría una alarma roja en la cabina que me hiciera derribar mi Coca Zero. Para poder abrirla necesitarías un brazo hidráulico, y claramente no podrías pasar por la seguridad del aeropuerto con uno.

(…) Con el avión ya en tierra, la situación cambia, como cualquiera esperaría teniendo en  cuenta un momento de evacuación. Durante el momento de “taxi”, podrás abrir la puerta sin problemas, pero también activarás los toboganes inflables de emergencia al hacerlo. Cuando una aeronave se aproxima hacia la manga, probablemente escucharás a la tripulación diciendo “puertas en manual” o “puertas en desarmado”. Este mensaje lo que anuncia es que se ha desactivado el despliegue automático de los toboganes inflables. Estos toboganes pueden desplegarse con suficiente fuerza capaz de matar a una persona, y nadie desearía que se inflen contra el puente del avión o contra un carrito de catering.”

O sea, queda más que claro que para lo único que sirven este tipo de noticias en los medios de comunicación es para asustar a la gente, ya que en verdad lo que seguramente debe haber ocurrido es que un pasajero enloqueció y la tripulación se vio obligada a controlarlo para que el resto del pasaje no entre en estado de pánico.

Quien sabe, quizás el botellazo endilgado por la TCP (si es que fue cierto) haya sido porque el pasajero enloquecido intentó golpearla. La moraleja de la historia es que es imposible abrir una puerta de avión en pleno vuelo. Lo demás es anecdótico.

Como dijo el bloguero amigo Sir Chandler, lo mejor que podemos hacer nosotros los viajeros y turistas es dejar de leer y reproducir estas notas estériles y mentirosas.

Como diria el gran Fort, ¡Basta Chicos!

XOXO,

 

Emilia