El pasado 4 de Marzo realicé el último vuelo con LATAM de regreso a Buenos Aires desde San Pablo.

Y este es un post que quise lanzar para “despedirme” de esta aerolinea de forma nostálgica y con mucha tristeza, ya que supo ser una aerolinea que me ha dado muchisimas alegrías y también muchísima calidad de servicio, pero ya no más.

¿Qué fue lo que pasó? No es fácil resumir 2 años de malas experiencias, pero intentaré hacerlo…

Todo comenzó con la fusión de LAN y TAM, cuando comencé a ver que la calidad de atención al cliente y el servicio y la programación de vuelos de LAN se fue cuesta abajo.

La primera mala experiencia la tuve allá por el año 2017, cuando me cancelaron un vuelo a Mendoza que habia canjeado con millas, para reubicarme en otro para el dia anterior, hecho por el cual tuve que pagarme una noche extra de hotel.

Unos meses antes, le habia ocurrido lo mismo al corresponsal de este blog con un vuelo volviendo a San Pablo y una atención al cliente desastrosa.
(Reseña que hice aqui.)

Durante el año 2018 tuvimos muchisimas horas perdidas al teléfono con Atención al cliente de LATAM porque los sistemas no funcionaban correctamente (como ser: no poder hacer el check in online, no poder aplicar a upgrade de cabina, canjear millas LATAMPASS para vuelos de American Airlines, pero que en American no reconocieran la categoría Sapphire de Oneworld por un tema de sistema de LATAM).

Cada llamada era una tortura, nadie está preparado, nadie sabe lo que está respondiendo, y aplicativos como Tripcase saben mejor que los empleados de atención al cliente de la aerolinea.

Pero sin lugar a dudas la gota que derramó el vaso, fue una experiencia horripilante de vuelo (que ya contaré la semana que viene en una crónica detallada) volviendo desde la Ciudad de Mexico hacia Buenos Aires con escala en Sao Paulo.

Y antes de continuar quiero ser bien clara, problemas con los vuelos ocurren, contratiempos con los sistemas también… en TODAS las aerolineas.

A veces estos contratiempos son inevitables y hay que ser pacientes, pero lo que hace el diferencial es que la compañía aérea sepa resolverlos adecuadamente y brindar una apropiada calidad de servicio.

Si un cliente llama para resolver un problema con el sistema, lo ideal sería que la persona que atiende sepa como resolverlo, si un vuelo es cancelado la aerolinea debería brindar opciones aceptables y lógicas de acuerdo al tipo de ruta y cancelación.

Nada de eso me ocurrió en los últimos 2 años con LATAM. Y si bien luego de aquel vuelo de México realicé dos viajes más con la aerolinea, fue en ese viaje que tomé la decisión de evitar la aerolinea lo máximo posible a partir del 01 de Abril del 2019.

Y la fecha tiene un sentido: Es el dia en que se vence la categoría Elite Platinum de LATAMPASS del corresponsal del blog.

Esto no significa que descarto de pleno hacer algún otro viaje con la aerolinea en un futuro, ya que aún tenemos muchas millas en nuestras cuentas que gastar y quien sabe talvez algún que otro viaje por trabajo en donde no nos quede alternativa.

Sin embargo, de tener alguna otra aerolinea como alternativa optaremos por volar con dicha aerolinea por de encima de LATAM, y de preferencia que pertenezca a la alianza de SkyTeam, aprovechando que ahora el corresponsal es categoría Platino de ARPlus.

La verdad es una pena que una aerolinea que tiene mucho potencial y excelente servicio abordo, pierda la fidelidad de esta pasajera frecuente por no haber sabido resolver los problemas en tiempo y forma.

Ojalá algún dia LATAM se pueda redimir y contarme otra vez dentro de las filas de sus fieles pasajeros, pero por ahora será un hasta luego y cambio y fuera.

XOXO,

Emilia