Lisboa es una ciudad de la que poco se habla en el ambiente viajero latinoamericano (con excepción de los primos brasileros). Quizás por cuestiones idiomáticas, pero creo que principalmente por falta de opciones de vuelos directos (y económicos) a este hermoso pais llamado Portugal.

La mayoria recorre ampliamente España pero se olvida de su pais vecino, y la verdad es que es una pena ya que tiene hermosas ciudades para conocer y visitar de las cuales me haré un lugar para hablar de todas ellas más adelante.

Por el momento me pareció más apropiado comenzar por la capital: Lisboa. Y es que hay tantas cosas por ver y conocer en esta hermosa ciudad que he tenido que dividir el post en dos partes.

Esta primera parte la dedicaré en exclusiva al barrio de Belem, ya que en este lugar se juntan muchas atracciones y lugares de interés en la misma zona que se pueden recorrer a pie y tranquilamente pueden dedicarle un dia entero a la zona.

  1. La Torre de Belem: Esta antigua torre del siglo 16 construida originalmente como un fuerte está prácticamente sobre el agua, lo que nos hace recordar el poderío naval de aquel pais por aquellos tiempos. Hoy está abierto a las visitas y fue declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Si andan en auto pueden estacionar el auto en las inmediaciones del lugar sin pagar ningún ticket aunque siempre hay algunos “cuidacoches” no oficiales que te piden unas monedas. Los tickets se compran en una cabina a 100 mts del lugar que también sirve de punto de información turística. Verifiquen si el dia que van es asueto o dia no laborable para los empleados públicos, ya que en los mismos el lugar está cerrado aunque si quieren pueden tomar bellisimas fotos de su exterior. Nos pasó de ir el dia 26 de Diciembre que no era feriado y que según la pagina web del lugar decia que estaba abierto sin embargo estaba cerrado porque habían otorgado asueto a los empleados públicos.
  2. El Monumentos a los Descubridores: Si continuan caminando 15 minutos bordeando la costa se encontrarán con otro gran monumento que nos recuerda las conquistas navales y militares de Portugal. Este monumento realmente impresiona por su inmensidad a pesar de ser una construcción moderna de 1960 vale mucho la pena. Se puede ingresar al mismo aunque si deciden no hacerlo igualmente valdrá la pena para las fotos y la maravillosa vista al mar con el icónico puente de Lisboa de fondo (parecido al de la ciudad de San Francisco).
  3. Museo Berardo de Arte Moderno y Contemporáneo: Establecido dentro de un Centro Cultural que fue creado para conmemorar la Presidencia de De la Union Europea, este Museo se encuentra cruzando la calle desde el Monumento de los Descubridores y su entrada es gratuita. Como dato adicional les cuento que para poder atravesar del otro lado de la calle van a tener que hacerlo por via subterránea bajando unas escaleras que se encuentran cercanas al Monumento de los descubridores y salen a una Plaza.
  4. Monasterio de los Jerónimos: A pasitos nomás del Museo, se encuentra este monasterio de estilo gótico del siglo 16 que también fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En el mismo se encuentra enterrado el gran descubridor Vasco da Gama y es una joya arquitectónica que vale la pena visitar. La entrada al monasterio cuesta 10 euros mientras que ingresar a la Catedral es gratis. Mismo caso que en la Torre de Belem, verifiquen si trabajan los empleados públicos el dia que planean ir, sino lo van a encontrar cerrado como nos pasó a nosotros.
  5. Museo Marítimo de Portugal: Genial para ir incluso con los mas pequeños, sobre todo si gustan de barcos, ya que hay en exhibición muchas embarcaciones antiguas en tamaño real. Mucha historia y alguna que otra exposición temporal. Cuando estuvimos nosotros habia una de Vikingos, que estaba muy buena. El ticket cuesta 6,50 euros.
  6. Pasteles de Belem: Si van a Portugal van a ver que en todos lugares les venden y les ofrecen los archi conocidos pasteles de nata, pero en verdad los originales nacieron en este barrio de la ciudad de Lisboa, y cuyos creadores decidieron ponerle el (poco) original nombre de Pasteles de Belem. Hoy solo este lugar puede utilizar el nombre de los pasteles de Belem ya poseen la marca registrada de los mismos, aunque el resto de las confiterías pueden venderlos como Pastel de nata. La verdad sea dicha; los mejores de todo Portugal son los hechos en este lugar. Los pueden pedir para llevar o sentarse en una mesa y acompañarlos con una bebida o infusión, eso si preparanse para enfrentar la fila en ambas opciones, pero vale 100% la pena.

En la segunda parte contaré un poco más sobre que ver y hacer en otros barrios de Lisboa.

XOXO,

Emilia