Continuando con un post anterior en donde hice un primer resumen sobre los lugares a visitar en Lisboa y particularmente en el barrio de Belem, en esta segunda y última parte la dedicaré a detallar aquellas atracciones para conocer en otros puntos de la ciudad.

Para ser bien honesta, Lisboa no es de mis ciudades favoritas de Europa, ya que me ha dado la sensación estando allí y recorriendola, que la misma está descuidada y mal mantenida. Construcciones de principios de siglo XX derrumbadas y sin ningún tipo de mantenimiento es la vista usual recorriendo cualquiera de las calles de la ciudad. Imaginense a San Telmo (barrio de la ciudad de Buenos Aires) venido a menos, mal cuidado y sin mantenimiento desde hace más de 70 años. Asi es la ciudad (por lo menos el centro).

Sin embargo, hay algunos sitios que son muy lindos y pintorescos y que valen la pena conocer cuando se está en la ciudad:

  1. Castelo de San Jorge: Esta antigua fortificación construida originalmente por los musulmanes en el s.XI y que se encuentra en el segundo punto más elevado de la ciudad de Lisboa, lo que permite tener el acceso a uno de los mejores miradores de la ciudad. En si el Castillo no contiene ni paredes ni techo, ya que el mismo se encuentra en ruinas y solo se pueden observar los restos arqueológicos y subir a sus torres. En una de ellas se encuentra una atracción guiada muy buena llamada de Camara Negra, que es una habitación a oscuras en donde se proyecta mediante un telescopio emplazado arriba de la torre y espejos,  paisajes en vivo de la ciduad entera en gran tamaño. La entrada al Castillo me pareció algo costosa (8,5 euros) por lo que es la atracción, y tuvimos que hacer algo asi como 15 minutos de fila para poder comprar las entradas (en temporada baja), sin contar que tuvimos que caminar por una gran pendiente para poder llegar al mismo. Por lo único que recomiendo hacer esta atracción es por las maravillosas vistas que nos brinda de la ciudad.
  2. Plaza del Comercio y Rua Augusta: La Plaza Principal del centro de Lisboa es una maravilla, no solo por su inmenso espacio abierto de concreto sino que además cuenta con unas pequeñas escaleras que permiten a todos poner los pies (literalmente) en el Agua. Emplazado en donde antiguamente se encontraba el Palacio Real y que permitía acceso directo al Mar/Oceano con las embarcaciones que allí anclaban antiguamente. El arco triunfal que divide la Plaza de la Rua Augusta es una obra de arte excepcional y claro la Rua Augusta en sí es una calle peatonal (al estilo calle Florida de Buenos Aires) y está buena para recorrerla y hacer algunas compritas (aprovechando que Portugal es un pais muy barato). Les recomiendo ir sobre el atardecer para poder obtener unas vistas increibles.
  3. Iglesias, Iglesias, Iglesias y más Iglesias: Lisboa es una de las ciudades que más iglesias debe tener en el mundo (después de Roma, claro). No me tomé el tiempo para recorrer varias de ellas asique elegí una sola: La Iglesia de Santo Domingo. La decepción que me llevé no se las explico. La Iglesia está literalmente en ruinas ya que fue afectada por un incendio en el año 1959 y decidieron no renconstruirla (a excepción del techo, para que no les llueva en la cabeza). Con lo cual literalmente fui a ver un montón de ruinas incendiadas de hace más de 70 años. Lo único interesante que encontré allí fue el pañuelo que usaba una de las beatas de Fátima el dia que tuvieron la visión de la virgen (si es que creen en esas cosas). Si les interesa el turismo eclesiástico ya sea por motivos religiosos o arquitectónicos, encontraran una gran variedad de iglesias para recorrer.
  4. Caminar por sus calles: Si bien como dije anteriormente, Lisboa no fue una de mis ciudades favoritas, hay que reconocer que caminando por sus calles uno se encuentra con algunas curiosidades dignas de admirar. Desde ruinas a cielo abierto, hasta guardias de la República o colores pintorescos. Es una ciudad que si bien cuenta con red de subte para moverse, y el Uber es super barato, lo ideal para mí es ponerse calzado cómodo y caminarla. Claro, eso si vayan bien preparados fisicamente ya que es una ciudad con muchas pero muchas pendientes (al estilo San Francisco) y algunas otras calles muy estrechas donde se puede circular únicamente a pie o con el tranvía. Mi sugerencia (que es algo que yo no pude hacer) es que tomen un Walking Tour.

XOXO,

Emilia