Resulta casi imposible empezar a hablar de Roma sin pensar en Audrey y una vespa.

Quien no sepa a lo que me refiero, quizás tenga que recurrir a Wikipedia, a Netflix, o a los recuerdos de alguna abuela y preguntarle por aquella película en blanco y negro hecha en el año 1953, llamada Roman Holiday (o su traducción al español, La Princesa que quería vivir) protagonizada por Audrey Hepburn y Gregory Peck.

Roma es de esas ciudades que la amás o la odiás. Si sos romano, probablemente odies el tránsito, a los turistas agolpados en buses y subte y obviamente al monumento a Vittorio Emanuele (llamada por los locales de «decorado de torta»).

Monumento Vittorio Emanuele
Monumento Vittorio Emanuele

Si sos turista no vas a dejar de amarla. Como a Audrey.

Roma, la capital del Vaticano, aglutina, casi irónicamente, a todos los pecados capitales de este planeta: El helado, la pizza y la pasta (la gula); la moda (la vanidad); la vespa y los autos (la pereza); los hombres más lindos del mundo (la lujuria); un montón de gente gritando al mismo tiempo (la ira) y un Museo al aire libre (el orgullo).

Que más se puede pedir de esta ciudad?

Roma es esa ciudad que está hecha para caminarla, para experimentarla con todos los sentidos. Caminar por aquellas callecitas de empedrado gravado con las siglas S.P.Q.R. (Senātus Populusque Rōmānus, o mejor dicho «El Senado y el Pueblo de Roma), donde por todos lados ves historia e iglesias, y más iglesias. Roma tiene en total más de 900 iglesias!!!!! Solo como para recordarnos que estamos en la Capital del mundo católico. Gracias a las iglesias podemos ver hoy en dia, un museo al aire libre, ya que todas las construcciones de la antigüedad fueron re utilizadas y refaccionadas durante la edad media y moderna para alojar hoy a dichas iglesias. Eso, claro está, si omitimos el pequeño detelle de los mármoles y piedras que se quitaron del Coliseo para construir el Vaticano y el bronce de las puertas del Panteón que se «pidieron prestadas» para levantar el baldaquino de Bernini.

Almorzando en Piazza della Rotonda con el Panteón de fondo.
Almorzando en Piazza della Rotonda con el Panteón de fondo.

La realidad, es que Roma también es de esas ciudades donde se ven simbolos paganos por doquier. Obeliscos egipcios, antiguas ruinas de templos a dioses de la antigüedad, y hasta una pirámide. Basta con pasar por el frente de la Iglesia de Santa Maria de Sopra Minerva para observar ese obelisco tan atípico montado en el lomo de un elefante esculpido por Bernini, para darnos cuenta de esa contradicción y mistura que hay en Roma (lo pagano y lo católico, lo antiguo y lo moderno a la vez).

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Iglesia Santa Maria Sopra Minerva y obelisco egipcio con elefante de Bernini

Si hay algo que no falta en Roma es arte e historia. Entrar a la Galleria Borghese o al Museo Vaticano para ver la capilla Sixtina, y obras de Piero della Francesca, Rafaello, Leonardo, Miguel Angel, Caravaggio, La cuna del arte del Renacimiento sin dudas fue Florencia, pero, ¡Cómo les gustaba a los romanos llevarse los talentos para hacer de las suyas a Roma! Tanto les gustaba coleccionar a los romanos que los Borghese se compraron todo, hasta obras barrocas como las de Rubens, que ahora están expuestas para alegría de todos.

Capilla Sixtina - Museo Vaticano
Capilla Sixtina – Museo Vaticano

Roma es una ciudad para recorrerla lenta y relajadamante, para apreciar a su gente, su clima y su arquitectura, hacer un alto en alguna de sus Piazzas con sus hermosas fuentes y descansar bajo los rayos del sol, escuchando algún grupo musical tocando alguna Traviata o incluso algún Tango. Sentarse en alguno de sus Cafés de Piazza Navona o de Campo dei Fiori, tomarse un ristretto y ver pasar a la gente. Caminar por los puentes que cruzan Trastevere y llegar hasta Castel Sant’Angelo. Sentarse en las escalinatas de Piazza Spagna mientras se degusta un gelatto.

Roma es de esas ciudades que te enamoran, que te enloquecen, que te dejan pidiendo más. Para volver no 1, sino 3, 4,5 o 1000 veces más, porque al fin y al cabo fue la única ciudad en donde la Princesa Audrey realmente logró vivir.

Asique si estás de viaje y estás en duda si visitar Roma, Avanti que no te vas a arrepentir!

De yapa, aquí debajo les dejo algunos tips de películas que tienen a Roma como protagonista. Enjoy!

XOXO

La Dolce Vita (La Dolce Vita, 1960): Obra maestra del gran Federico Fellini y que ha dejado una marca con la famosa escena en la que Marcello Mastroianni y Anita Ekberg toman un baño en la Fontana di Trevi, y que hoy por hoy es un símbolo nacional. Sin dudas en esta película, Roma es la protagonista.

Gladiador (Gladiator, 2000): Éxito de taquilla esta película (pochoclera si las hay) protagonizada por Russell Crowe y dirigida por Ridley Scott, nos muestra la vida de un Gladiador en la Antigua Roma y su lucha por no morir. Acción para ellos, cara bonita para ellas.

Agora (Agora, 2009): Otro peliculón situado en la Antigua Roma dirigida por el gran Alejandro Amenábar, nos cuenta la historia de la matemática, filósofa y astrónoma Hipatia de Alejandría, y su fallido intento para evitar la Caida del Imperio Romano. Muy subestimada por la taquilla, esta película no solo nos deja pensando sino que además tiene a una mujer como la fuente de enseñanza de esta sabiduría encarnada por Rachel Weisz (la mujer de Daniel Craig alias James Bond).

Angeles y Demonios (Angels & Demons, 2009): Basada en la secuela del Best seller de Dan Brown, esta película pochoclera nos trae de nuevo al Profesor Langdon (encarnado por Tom Hanks y dirigida por Ron Howard), investigando el secuestro de cuatro cardenales del Vaticano por parte un grupo sectario llamado los Illuminati. Esta película nos hace un tour gratuito por las principales iglesias de Roma y sus grandiosas obras de arte.

La Fuente del Amor (When in Rome, 2010): Comedia romántica protagonizada por Kristen Bell (ex Verónica Mars) y el bombón Josh Duhamel (marido de la cantante Fergie), nos trae un paseo por Roma, sus plazas, sus fuentes y sus costumbres. Donde una mujer neoyorkina exitosa en el trabajo pero desafortunada en el amor, decide probar su suerte robándose algunas monedas de la Fuente de Venus, mientras estaba en Roma asistiendo a una boda, sin imaginarse en lo que el destino le iba a deparar.

A Roma con amor (To Rome with love, 2012): Porque los últimos serán los primeros, en esta película el gran Woody Allen (uno de mis directores favoritos), nos trae una vez más historias entrecruzadas paralelas de parejas, protagonizada por Penélope Cruz, Alec Baldwin, Roberto Benigni entre otras estrellas, todas ellas en Roma. Porque lo que empieza en New York tiene que terminar en Roma, esta es una de mis películas favoritas.

Emilia