Todos los amantes de la moda sabemos que de vez en cuando lo que se ve en las pasarelas de Paris, Milán o New York rara vez termina viéndose en la calle siendo vestido por personas comunes y corrientes.

Y es que después de todo, los desfiles de moda de las casas de alta costura no son más que una muestra de arte para ser exhibido al mundo entero, en donde la mayoría de las veces hay prendas que son perfectamente normales y otras que no. Vendría a ser algo así como ir a un museo o a una galería de arte contemporáneo pero con prendas de vestir. A veces las prendas son utilizables otras no son más que una declaración artística de su diseñador.

Sin embargo en la últimas semanas se ha levantado polémica en el mundo de la moda, ya que la casa italiana Moschino ha decidido ir un paso más allá y colocar a la venta una de esas obras artísticas que jamás nadie, nunca (pero nunca) se pondría.

La prenda en cuestión fue un top cover (o cobertura) para vestidos, con formato de…. Wait for it….. bolsa de plástico de tintorería.

WAIT… WHAT?!?! Si, asi como lo leen… una de esas bolsas de polietileno que te dan en las tintorerías para recubrir la ropa limpia. La misma viene con letras impresas al mejor estilo dry cleaner (o tintorería) de New York. En donde se lee el famoso slogan: We Love our Customers (Amamos a nuestros clientes).

Aqui debajo la prueba del delito en las pasarelas de la última colección de Otoño 2017.

Como comenté recientemente fue colocada a la venta en una famosa cadena de tiendas británica llamada Brown’s por tan solo 560 libras!!! (o unos módicos U$700 dolares)

En el detalle de las fotos que suben se puede leer perfectamente las siguientes leyendas impresas en el plástico emulando a una tintorería real: “Moschino’s Cleaners: Quality and Professionalism. Free Pick up and Delivery!” (Moschino’s tintoreria: calidad y profesionalismo: Retiros y envios gratis).

Ahora bien, la pregunta del millón que todos queremos saber… La prenda, ¿se lava? 😛

Bueno, irónicamente la tienda Brown’s aclara que no se puede lavar ni llevar a la tintorería. CUACK!

Personalmente debo decir que como obra artística es fantástica, ya que no puedo terminar de imaginar ni asociar la cantidad de significados que el diseñador intentó poner en esta pieza o las reacciones que quiso generar en el público.  Si lo pensamos bien, pudo haber querido demostrar que a veces la moda (sobre todo las llamadas marcas fast fashion) tiene elementos desechables que se generan porque es lo dicta la tendencia y lo que la gente quiere consumir. O probablemente quiso hacer un llamado a la protección de la moda y los diseños ante el auge de tanta piratería y plagio.

Se me pueden ocurrir un sin fin de metáforas para asociar esta pieza a lo que ocurre hoy en el mundo de la moda, sin embargo un interrogante queda aún abierto, y es si realmente la prenda estuvo diseñada desde el primer momento con el objeto de ser vendida al público como una prenda de vestir real o si simplemente el hecho de ponerla a la venta no es más que una declaración más de la obra artística.

Esta no es la primera vez que el director creativo de Moschino, Jeremy Scott, levanta polémica ya que en el pasado ocurrió algo similar cuando lanzó a la venta unos accesorios con formato de drogas de prescripción médica, algo que fue considerado por muchos como apología a las drogas.

De cualquier forma, ya sea una simple movida comercial y publicitaria de la marca o una declaración artística no podemos negar que es una genialidad.

Para quienes estén interesados en adquirir el artículo, les dejo el link aqui. Quien sabe, quizás pueda convertirse en un buen regalo de Navidad, no? 😛

XOXO,

Emilia