Tercera y última parte de este post sobre nuestra visita al Palacio de Versalles. Una vez que dicidimos salir del conjunto de Palacios del Trianon, nos dirigimos al Palacio Principal, desde donde habiamos ingresado.

El ingreso lo ralizamos por el Patio de Mármol, que era el patio original del Palacio y fue construido en 1623 por Luis XIII.

DSC_1314Desde allí, pasamos por el Vestibulo de Marmol que está situado justo debajo de la recámara del rey para luego dirigirnos a la Galeria Baja que se encuentra justo debajo del Salón de los Espejos y desde donde comienza la atracción principal de la Planta Baja del Palacio que es el acceso a los Apasentos de las Madamas, que eran ni más ni menos que las hijas del rey Luis XV.

DSC_1319Una de las cosas que me sorprendió del recorrido es que cada una de las cámaras (o cuartos) de las Madamas tenía a su vez una o varias antecámara que servían de lugar en donde las damas de compañia pasaban su tiempo u organizaban sus actividades, o donde las princesas recibian a sus visitantes. 

Por ejemplo la Madama Victoria poseía dos antecámaras…

DSC_1412DSC_1414Y claro, también un Gran Gabinete….

DSC_1416DSC_1418Y finalmente llegamos a la recámara de la Princesa.

DSC_1419Cuando ya pensamos que habia terminado el recorrido por los aposentos de una de las Princesas, descubrimos que luego de la recámara nos aguardaba aún más, como un gabinete interior y una biblioteca privada. Alguien era la hija preferida del rey parece, no? 😉

DSC_1422DSC_1424Luego pasamos al Gabinete interior de Madame Adelaida.

DSC_1425Se ve que Adelaida no tenía tantos privilegios ya que enseguida pasamos a su recámara.

DSC_1426DSC_1427Y luego a su Gran Gabinete.

DSC_1428DSC_1429El recorrido por la Planta Baja terminaba en la Sala de los Hoquetons. Esta Sala era habitualmente ocupada por los guardias del Palacio.

DSC_1430 Luego subimos a la Planta Alta, para ver la atracción principal de este Palacio. Ya en el primer Salón llamado el Salón de las Batallas, nos impresionamos.

La enorme sala estaba cubierta de pared a pared con Pinturas del gran pintor Jacques-Louis David, y principalmente el más famoso de ellos, llamado La Coronación de Napoléon que en verdad muestra la Coronación de su esposa Josefina. En Museo del Louvre se puede ver el mismo cuadro, ya que el pintor hizo dos, aunque el primero de ellos es el que hoy se exhibe en Versalles.

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Luego accedimos a la Sala donde el rey y la reina disfrutaban de sus almuerzos juntos.

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Todo recubierto de tapices y mármoles, estas salas llamaban muchísimo más la atención por las obras de arte colocadas en sus paredes y techos.

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Finalmente llegamos a la Cámara de la Reina. Ya faltaba poco para llegar al Salón más famoso del Palacio.

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Luego pasamos a la segunda habitación más importante de todas. La Habitación del Rey.

DSC_1383DSC_1381Finalmente llegamos… El Salon de los Espejos y estuvimos felices de ver tanta belleza junta que simplemente te quita el aliento.

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Las Salas subsiguientes, no decepcionaron pero era bastante difícil dejar atrás tanta belleza.

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Una vez atravesado todos los salones con alegorías mitólogicas sobre el Rey y sus conquistas, llegamos finalmente a un salón que conduce al balcón desde el cual los reyes presenciaban las ceremonias religiosas de su Capilla Privada.

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Descendiendo las escaleras, podiamos observar mejor el interior de la Capilla ya desde la Planta Baja.

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Allí finalizaría nuestro recorrido en este hermoso Palacio. Sólo recorrer el Palacio principal, que he relatado en este post, nos llevó al menos 2 horas, asique nuevamente como dije en la primer parte del mismo, lleguen por la mañana temprano para aprovechar al máximo el tiempo.

Regresando hacia la estación de trenes para tomarnos el tren que nos conducía de vuelta a Paris, descubrimos que los mismos no estaban saliendo por una huelga maquinistas. ¿Y ahora como volvemos? Muy gentilmente nos dijeron de tomarnos la otra linea de tren para lo cual tuvimos que caminar alrededor de 1km o un poco más. Nos ayudamos de Google maps para poder ubicarnos.

Ya estabamos muertos de cansancio a esta altura, asique luego de nuestra aventura de Versalles, nos dirigimos directo al hotel para descansar.

XOXO,

 

Emilia